El fin de la era racional: El Sol entra en Piscis y propone un “reseteo” emocional
(Por Alejandra Pautasso)
Con el ingreso del Sol en el último signo del zodíaco, se cierra un ciclo marcado por el análisis lógico para dar paso a la intuición. El clima astrológico de la semana anticipa un evento histórico: la conjunción de Saturno y Neptuno.
El pulso eléctrico y mental que caracterizó a la temporada de Acuario ha llegado a su fin. Este miércoles, el ingreso del Sol en el signo de Piscis marca un cambio de frecuencia radical: del argumento racional pasamos al mundo de la sensibilidad, el inconsciente y las emociones oceánicas.
El Sol no llega solo a este terreno de agua; se une a Mercurio y Venus, que ya transitan las aguas piscianas desde hace semanas, potenciando una atmósfera donde las palabras ceden terreno ante las sensaciones. Al ser el último signo del zodíaco, Piscis representa el cierre de un proceso, un momento que suele estar teñido de nostalgia y la necesidad de “duelar” lo que ya no forma parte de nuestra realidad.

Entre la intuición y el caos
Piscis, regido por Neptuno, es conocido por su naturaleza mutable y su capacidad de adaptación. Sin embargo, esa misma falta de límites puede volverse un arma de doble filo. La reconocida astróloga Beatriz Leveratto define a los piscianos como seres “resonantes”, que priorizan la intuición sobre el análisis.
“Parecen estar en otro mundo y, sin embargo, aportan la palabra justa en el momento adecuado por pura intuición”, señala Leveratto, aunque advierte sobre el riesgo de la confusión, la idealización y la vulnerabilidad ante posibles estafas debido a su excesiva confianza en la fantasía.
Frente a este “caos” pisciano aparece su opuesto complementario, Virgo, que intenta poner orden donde Piscis ve desborde. El desafío de este mes será encontrar el equilibrio entre la estructura terrestre y la disolución espiritual.
Hoja de ruta: El clima astrológico de la semana
La semana no solo destaca por el cambio de signo, sino por una agenda planetaria cargada de hitos:

19 de febrero: La Luna entra en Aries, aportando una dosis de liderazgo y el impulso necesario para pasar a la acción.
20 de febrero (Evento Clave): Se produce la conjunción de Saturno y Neptuno en el grado 0° de Aries. Es uno de los eventos más esperados del año. Este fenómeno, que no ocurría con tal relevancia desde 1989 (año de la caída del Muro de Berlín), sugiere una disolución de viejas estructuras sociales para dar paso a una nueva conciencia colectiva.
21 de febrero: La Luna en Tauro invita a bajar la velocidad. Es un día para conectar con el cuerpo y la paciencia, pese a que el entorno exija rapidez.
22 de febrero: El amor se exalta. Un aspecto armónico entre Venus y Júpiter moviliza la sensibilidad profunda, convirtiéndose en la jornada ideal para expresar sentimientos sin miedos.
